sábado, 29 de octubre de 2016

CUANDO MURIÓ LA ORATORIA

La Oratoria, con mayúscula, se perdió hace mucho tiempo. Pero todavía hay algunos con "mucha labia" como se dice, capaz de arrinconarte verbalmente y convencerte de casi cualquier cosa. Un gran orador debe ser capaz de cambiar las emociones de sus oyentes. Desde su abigarrado nacimiento allá por Sicilia y su desarrollo en Grecia, la oratoria se convirtió en un arma tan peligrosa como una daga bien afilada. Los logógrafos se dedicaban a escribir discursos elocuentes. Lisias, Sócrates, Demóstenes, Platón, Aristóteles dieron fé de sus poderosos entresijos. Y qué me dicen de Cicerón o Quintiliano, que  perfeccionaron las técnicas oratorias. Pero, como dicen, una imagen vale más que mil palabras (para el que lo crea), y el deterioro de la Oratoria es proporcional al descubrimiento y avance del poder manipulador del valor de la imagen. Un suave afeitado, una bonita corbata y un buen traje impresionan más, al menos, que cien referencia sobre el buen vestir y su correlación con el hombre ejemplar. Y unos zapatos, ni te digo. Un abrigo de visón, o de auténtica piel. Un buen peinado sofisticado, etc. Al mismo tiempo, tenemos a los guionistas de los discursos políticos (la oratoria abarca grandes diferenciaciones técnicas sobre el discurso), imitadores de los logógrafos del pasado y que hacen un flaco favor al género literario, pues adolecen de esa emotiva y tan eficaz técnica para transformar de emotividad del oyente en favor del orador, que se ha convertido en un simplón lector incapaz ni siquiera de ser un buen intérprete de lo que lee. Muchos "mapitas mentales" pero poca chicha (y no me refiero a la bebida alcohólica). Y sin embargo, todavía hay quien se emociona con las palabras al oírlas. Hoy vale más un buen desnudo que una lengua locuaz y vivaracha, que levanta más suspicacia en el oyente que emoción o erección. La Oratoria murió por la evolución de la imagen como propaganda y el deterioro de la memorización discursiva, que  para muchos, por sus contraindicaciones para el pensamiento crítico injustificado, se ha convertido en el hereje de la conciencia. Y sin la interiorización memorística no hay discurso emocional, sino procesos de verbalización llenos de vacío de contenidos racionales. Otros muchos, tienen miedo a hablar en público, y no les culpo, más bien se me tornan temerosos de vaciar de contenido todo aquello que tanto ansían comunicar. Tienen miedo de que no se les comprenda. Porque finalmente, sólo hablan con protagonismo los que menos o nada tienen que decir.

CUANDO MURIÓ LA ORATORIA

La Oratoria, con mayúscula, se perdió hace mucho tiempo. Pero todavía hay algunos con "mucha labia" como se dice, capaz de arrinconarte verbalmente y convencerte de casi cualquier cosa. Un gran orador debe ser capaz de cambiar las emociones de sus oyentes. Desde su abigarrado nacimiento allá por Sicilia y su desarrollo en Grecia, la oratoria se convirtió en un arma tan peligrosa como una daga bien afilada. Los logógrafos se dedicaban a escribir discursos elocuentes. Lisias, Sócrates, Demóstenes, Platón, Aristóteles dieron fé de sus poderosos entresijos. Y qué me dicen de Cicerón o Quintiliano, que  perfeccionaron las técnicas oratorias. Pero, como dicen, una imagen vale más que mil palabras (para el que lo crea), y el deterioro de la Oratoria es proporcional al descubrimiento y avance del poder manipulador del valor de la imagen. Un suave afeitado, una bonita corbata y un buen traje impresionan más, al menos, que cien referencia sobre el buen vestir y su correlación con el hombre ejemplar. Y unos zapatos, ni te digo. Un abrigo de visón, o de auténtica piel. Un buen peinado sofisticado, etc. Al mismo tiempo, tenemos a los guionistas de los discursos políticos (la oratoria abarca grandes diferenciaciones técnicas sobre el discurso), imitadores de los logógrafos del pasado y que hacen un flaco favor al género literario, pues adolecen de esa emotiva y tan eficaz técnica para transformar de emotividad del oyente en favor del orador, que se ha convertido en un simplón lector incapaz ni siquiera de ser un buen intérprete de lo que lee. Muchos "mapitas mentales" pero poca chicha (y no me refiero a la bebida alcohólica). Y sin embargo, todavía hay quien se emociona con las palabras al oírlas. Hoy vale más un buen desnudo que una lengua locuaz y vivaracha, que levanta más suspicacia en el oyente que emoción o erección. La Oratoria murió por la evolución de la imagen como propaganda y el deterioro de la memorización discursiva, que  para muchos, por sus contraindicaciones para el pensamiento crítico injustificado, se ha convertido en el hereje de la conciencia. Y sin la interiorización memorística no hay discurso emocional, sino procesos de verbalización llenos de vacío de contenidos racionales. Otros muchos, tienen miedo a hablar en público, y no les culpo, más bien se me tornan temerosos de vaciar de contenido todo aquello que tanto ansían comunicar. Tienen miedo de que no se les comprenda. Porque finalmente, sólo hablan con protagonismo los que menos o nada tienen que decir.

lunes, 24 de octubre de 2016

POR QUÉ NO APRENDEMOS NADA DE LA HISTORIA

Es una lástima. La Historia sirve para aprender y comprender por qué lares del Universo nos movemos. Estamos deseosos de encontrar alguna especie extraterrestre que nos justifique nuestra propia existencia y olvidamos nuestros albores. Mientras, tenemos a nuestros dioses de antaño y a los actuales monoteístas dándonos lecciones morales. Pero lo más inteligente sería, como nos enseña la Historia, que no nos encontremos a ninguna otra civilización, pues una se comerá a otra, u otra será devorada por una. Y aunque ocurriera que se mezclasen, serán unos repudiados mestizos víctimas del racismo humano o extraterrestre. La Historia de España que me enseñaron nada tiene que ver con la Historia de España. Lo que me enseñaron de Historia Universal es sólo un grano de la arena del desierto más grande de este planeta. Ninguna Historia que nos enseñaron es como fue. No hay héroes que no sean vencedores, pues los perdedores no pueden tener héroes. Los hechos ocurrieron supuestamente, y tal vez alguna vez sepamos como fueron, pero son las interpretaciones de la sociedades que los encumbran lo que marca la creencia de la historia en sí, en minúscula, porque ésta historia encumbrada por los intereses fácticos no sirve para aprender ni comprender nada, sino para adherirnos a un plan estratégico social determinista. Así que sólo nos queda la Historia que vivimos y aquella del pasado que podemos criticar racionalmente para intentar aprender y comprender como será el futuro que se nos viene encima. La Historia, como la Literatura o la Música son las asignaturas "Marías" de cualquier educación actual. Vayan sumando inconvenientes para sacar algo de petróleo de la Historia. Einstein temía que el avance de la tecnología nos volviera ridículamente faltos de raciocinio. No quiera nadie que llegue a ser verdad, aunque estén asomando las orejas del lobo. Sólo nos queda nuestro interés contra viento y marea de no perder la curiosidad por aprender, comprender y avanzar. Encumbramos a nuestro cerebro al podio más alto de las especies, y espero que no lo bajemos de ese lugar. La única esperanza está en que siempre ha sido así, y siempre ha habido mentes que han superado esa gran barrera.

POR QUÉ NO APRENDEMOS NADA DE LA HISTORIA

Es una lástima. La Historia sirve para aprender y comprender por qué lares del Universo nos movemos. Estamos deseosos de encontrar alguna especie extraterrestre que nos justifique nuestra propia existencia y olvidamos nuestros albores. Mientras, tenemos a nuestros dioses de antaño y a los actuales monoteístas dándonos lecciones morales. Pero lo más inteligente sería, como nos enseña la Historia, que no nos encontremos a ninguna otra civilización, pues una se comerá a otra, u otra será devorada por una. Y aunque ocurriera que se mezclasen, serán unos repudiados mestizos víctimas del racismo humano o extraterrestre. La Historia de España que me enseñaron nada tiene que ver con la Historia de España. Lo que me enseñaron de Historia Universal es sólo un grano de la arena del desierto más grande de este planeta. Ninguna Historia que nos enseñaron es como fue. No hay héroes que no sean vencedores, pues los perdedores no pueden tener héroes. Los hechos ocurrieron supuestamente, y tal vez alguna vez sepamos como fueron, pero son las interpretaciones de la sociedades que los encumbran lo que marca la creencia de la historia en sí, en minúscula, porque ésta historia encumbrada por los intereses fácticos no sirve para aprender ni comprender nada, sino para adherirnos a un plan estratégico social determinista. Así que sólo nos queda la Historia que vivimos y aquella del pasado que podemos criticar racionalmente para intentar aprender y comprender como será el futuro que se nos viene encima. La Historia, como la Literatura o la Música son las asignaturas "Marías" de cualquier educación actual. Vayan sumando inconvenientes para sacar algo de petróleo de la Historia. Einstein temía que el avance de la tecnología nos volviera ridículamente faltos de raciocinio. No quiera nadie que llegue a ser verdad, aunque estén asomando las orejas del lobo. Sólo nos queda nuestro interés contra viento y marea de no perder la curiosidad por aprender, comprender y avanzar. Encumbramos a nuestro cerebro al podio más alto de las especies, y espero que no lo bajemos de ese lugar. La única esperanza está en que siempre ha sido así, y siempre ha habido mentes que han superado esa gran barrera.

jueves, 20 de octubre de 2016

EL LENGUAJE VACÍO DE LOS POLÍTICOS

El lenguaje político es bífido, de malas artes, y  esconde una escasa proporcionalidad con la palabra dada. Las dos primeras partes pueden que denoten en algún caso cierto atisbo de inteligencia verbal, pero ese "puede" no alcanza ni siquiera al uno por ciento. Y la razón es la falta de contenido, pues únicamente se centra en lo expresivo de las palabras que salen de boca de un político. Y sin embargo, convence a muchos en su defensa. Ya ven que aquí algo no funciona racionalmente. Un político utiliza el lenguaje como la vara un encantador de serpiente. Y funciona. Y sigo diciendo lo mismo, que algo no funciona racionalmente. Nos venderían al Diablo como buena persona y merecedor de un sueldo vitalicio y encima les ovacionaríamos con un gran aplauso. Es como la palabra de un Dios que nunca ha hablado; no sé que tiene que engatuza incluso a las mentes más brillantes del planeta. Piensen en cierto  magnate norteamericano a la Presidencia del País más influyente a nivel Mundial. Vaya obscenidad del uso del lenguaje. Y las "banderitas azules" ondean en grácil aclamación. Aún hay personas que piensan que el lenguaje no sirve para nada. Que leer no sirve para nada. Pero sí lo es perseguir una mierda de pikachu por la calle (con todos mis respetos) con el móvil. La realidad aumentada tiene un gran futuro -dicen-. Todo se puede llevar con gracia, supongo, puesto que lo cortés no quita lo valiente, si sirviera para que las personas comprendieran que las palabras de los políticos están vacías, o llenas de veneno también vale, en contra del propio individuo que no tenga  "cuartos" para vivir regaladamente. Palabras pérfidas que secundan la comisión más alta para un buen retiro y una buena pensión  vitalicia del fondo público social. Y sus hijos podrán ser rockeros de camisetas negras con calaveras que fuman  porros para dárselas de rebeldes sin causa porque mola ser "malote" antes de terminar siendo un acaudalado por herencia. ¿Dónde se perdió aquel lema de "demasiado joven para morir, demasiado viejo para el  rock and roll"? Aquel "Los viejos rockeros nunca mueren" acabó con el rock para siempre. La vejez es tan digna como cualquier otra edad, como las palabras y el lenguaje, pero se transforman en picardía (en su versión de lastimera) mental en ciertos grupos sociales. Y el lenguaje vacío de los viejos políticos es pues una picardía ( en la versión anterior y con el contenido añadido de su versión de lencería sexy) que hace sucumbir al más valeroso en una profunda depresión existencial como poco, pues los hay y habrá que han muerto y morirán en fiel servidumbre de tan indecoroso uso del lenguaje, incluso están los que se han suicidado (aún siendo católicos) por ello. Así que sigo pensando que algo no funciona racionalmente a ese respecto.

EL LENGUAJE VACÍO DE LOS POLÍTICOS

El lenguaje político es bífido, de malas artes, y  esconde una escasa proporcionalidad con la palabra dada. Las dos primeras partes pueden que denoten en algún caso cierto atisbo de inteligencia verbal, pero ese "puede" no alcanza ni siquiera al uno por ciento. Y la razón es la falta de contenido, pues únicamente se centra en lo expresivo de las palabras que salen de boca de un político. Y sin embargo, convence a muchos en su defensa. Ya ven que aquí algo no funciona racionalmente. Un político utiliza el lenguaje como la vara un encantador de serpiente. Y funciona. Y sigo diciendo lo mismo, que algo no funciona racionalmente. Nos venderían al Diablo como buena persona y merecedor de un sueldo vitalicio y encima les ovacionaríamos con un gran aplauso. Es como la palabra de un Dios que nunca ha hablado; no sé que tiene que engatuza incluso a las mentes más brillantes del planeta. Piensen en cierto  magnate norteamericano a la Presidencia del País más influyente a nivel Mundial. Vaya obscenidad del uso del lenguaje. Y las "banderitas azules" ondean en grácil aclamación. Aún hay personas que piensan que el lenguaje no sirve para nada. Que leer no sirve para nada. Pero sí lo es perseguir una mierda de pikachu por la calle (con todos mis respetos) con el móvil. La realidad aumentada tiene un gran futuro -dicen-. Todo se puede llevar con gracia, supongo, puesto que lo cortés no quita lo valiente, si sirviera para que las personas comprendieran que las palabras de los políticos están vacías, o llenas de veneno también vale, en contra del propio individuo que no tenga  "cuartos" para vivir regaladamente. Palabras pérfidas que secundan la comisión más alta para un buen retiro y una buena pensión  vitalicia del fondo público social. Y sus hijos podrán ser rockeros de camisetas negras con calaveras que fuman  porros para dárselas de rebeldes sin causa porque mola ser "malote" antes de terminar siendo un acaudalado por herencia. ¿Dónde se perdió aquel lema de "demasiado joven para morir, demasiado viejo para el  rock and roll"? Aquel "Los viejos rockeros nunca mueren" acabó con el rock para siempre. La vejez es tan digna como cualquier otra edad, como las palabras y el lenguaje, pero se transforman en picardía (en su versión de lastimera) mental en ciertos grupos sociales. Y el lenguaje vacío de los viejos políticos es pues una picardía ( en la versión anterior y con el contenido añadido de su versión de lencería sexy) que hace sucumbir al más valeroso en una profunda depresión existencial como poco, pues los hay y habrá que han muerto y morirán en fiel servidumbre de tan indecoroso uso del lenguaje, incluso están los que se han suicidado (aún siendo católicos) por ello. Así que sigo pensando que algo no funciona racionalmente a ese respecto.

sábado, 15 de octubre de 2016

EN MI FINAL SURGIRÁ MI COMIENZO

Es la frase que hizo famosa María Estuardo (María I de Escocia) bordándola en su ropa cuando era  cautiva de Isabel  I de Inglaterra ("En ma fin gît mon commencemente"). Así estuvo durante dieciocho años. Un largo cautiverio que terminó en ejecución. Es una frase de abnegación hacia la adversidad. De pura determinación y resistencia al destino, que sólo puede tener un final. Encierra un romanticismo que contrasta con una época llena de conspiración, deslealtades, juicios baldíos y asesinatos de alcurnia religiosa. Dicen que cada persona tiene una frase (o lema) que le acompaña durante toda su existencia y representa de forma  fiel la convicción de propio carácter. Todos tendríamos un mantra individual que nos guía por la vida como una marca de nuestro inevitable devenir. Muy poético eso. O es simplemente que hay personas que tienen una determinación tal, que cumplen a la perfección el rol que los acontecimientos en pro de la Historia les ha otorgado. ¿Cuántos seríamos héroes si tuviéramos la oportunidad histórica de serlo? O cobardes; que no desentona tanto dentro de la Historia Social. Tanta determinación me abruma. Es tan desconsiderado con el resignado vulgo. María I de Escocia escogió un vestido rojo para lucir como mártir el día de su ejecución (era católica en un mundo en el que emergía con fuerza el protestantismo). "Dios salve a la Reina".

EN MI FINAL SURGIRÁ MI COMIENZO

Es la frase que hizo famosa María Estuardo (María I de Escocia) bordándola en su ropa cuando era  cautiva de Isabel  I de Inglaterra ("En ma fin gît mon commencemente"). Así estuvo durante dieciocho años. Un largo cautiverio que terminó en ejecución. Es una frase de abnegación hacia la adversidad. De pura determinación y resistencia al destino, que sólo puede tener un final. Encierra un romanticismo que contrasta con una época llena de conspiración, deslealtades, juicios baldíos y asesinatos de alcurnia religiosa. Dicen que cada persona tiene una frase (o lema) que le acompaña durante toda su existencia y representa de forma  fiel la convicción de propio carácter. Todos tendríamos un mantra individual que nos guía por la vida como una marca de nuestro inevitable devenir. Muy poético eso. O es simplemente que hay personas que tienen una determinación tal, que cumplen a la perfección el rol que los acontecimientos en pro de la Historia les ha otorgado. ¿Cuántos seríamos héroes si tuviéramos la oportunidad histórica de serlo? O cobardes; que no desentona tanto dentro de la Historia Social. Tanta determinación me abruma. Es tan desconsiderado con el resignado vulgo. María I de Escocia escogió un vestido rojo para lucir como mártir el día de su ejecución (era católica en un mundo en el que emergía con fuerza el protestantismo). "Dios salve a la Reina".

martes, 11 de octubre de 2016

OJALÁ VIVAS UN TIEMPO INTERESANTE...

...es una maldición supuestamente china. "Interesante" en el sentido de fluctuante  o convulso. Olvídense de que esté relacionado o tenga connotaciones con un tiempo de cultura o paz. Lo peor es que parece que estamos en un momento de incipiente fluctuación o convulsión social y política. Y cada día más. Y parece que alguien ha proferido una maldición en toda regla. Porque hubiera preferido los años hippies  de "paz y amor, hermano" de la devaluada década de los setenta. Sin duda, estamos en una nueva era llena de retos sociales y políticos cuyo origen se remontan a imperialismos de todo tipo. Pero ya hemos aprendido que sin dinero no eres nada, por mucho que quieras convencerte. Si no tienes dinero, se ríen de ti en tu cara como poco; te ningunean; pero si lo tienes, te compadrean las gracietas aunque sean mofas hirientes y desagradables de un inculto. "Interesante" está relacionado con el movimiento y no con la sorpresa, que con tal asimilación nos mostraría un significado más benévolo, y por tanto, haría confuso entender en la frase lo de maldición. Tal vez en la traducción, "interesante" no sea el término original, pero sí el más semejante a nuestro concepto léxico-lingüístico (los campos semánticos difieren en los distintos idiomas). "Ojalá vivas un tiempo interesante" advierte cierto escalofrío sutil que se camufla bajo la duda de la intencionalidad de propio emisor del mensaje. Teoría de la comunicación. Alguien me dijo una vez que "si menosprecia la extensión polivalente de los significados intrínsecos de las palabras, lo más probable es que te hagan un siete en la piel de tu cerebro al estilo de la marca del Zorro". Me río mucho al recordar esta frase de borracho. Tal vez, por que no, algún día hablemos de: "las frases de borrachos".  Tal vez.

OJALÁ VIVAS UN TIEMPO INTERESANTE...

...es una maldición supuestamente china. "Interesante" en el sentido de fluctuante  o convulso. Olvídense de que esté relacionado o tenga connotaciones con un tiempo de cultura o paz. Lo peor es que parece que estamos en un momento de incipiente fluctuación o convulsión social y política. Y cada día más. Y parece que alguien ha proferido una maldición en toda regla. Porque hubiera preferido los años hippies  de "paz y amor, hermano" de la devaluada década de los setenta. Sin duda, estamos en una nueva era llena de retos sociales y políticos cuyo origen se remontan a imperialismos de todo tipo. Pero ya hemos aprendido que sin dinero no eres nada, por mucho que quieras convencerte. Si no tienes dinero, se ríen de ti en tu cara como poco; te ningunean; pero si lo tienes, te compadrean las gracietas aunque sean mofas hirientes y desagradables de un inculto. "Interesante" está relacionado con el movimiento y no con la sorpresa, que con tal asimilación nos mostraría un significado más benévolo, y por tanto, haría confuso entender en la frase lo de maldición. Tal vez en la traducción, "interesante" no sea el término original, pero sí el más semejante a nuestro concepto léxico-lingüístico (los campos semánticos difieren en los distintos idiomas). "Ojalá vivas un tiempo interesante" advierte cierto escalofrío sutil que se camufla bajo la duda de la intencionalidad de propio emisor del mensaje. Teoría de la comunicación. Alguien me dijo una vez que "si menosprecia la extensión polivalente de los significados intrínsecos de las palabras, lo más probable es que te hagan un siete en la piel de tu cerebro al estilo de la marca del Zorro". Me río mucho al recordar esta frase de borracho. Tal vez, por que no, algún día hablemos de: "las frases de borrachos".  Tal vez.

viernes, 7 de octubre de 2016

A VECES SUEÑO QUE EL MUNDO SE DERRUMBA

A veces sueño que el Mundo se derrumba. Que se desvanece suave y paulatinamente bajo un cielo cada día más contaminado. Que se convierte en un sálveme yo primero, y después yo. Pero es un sueño, supongo, al fin y al cabo. Cuando abro los ojos, sin embargo, sigo viendo el mismo sueño como si me persiguiera en vigilia. Por supuesto no se lo voy a contar al psiquiatra. ¿Estamos tontos o qué? Ya sabemos lo que va a pasar. A mi favor diría que confundo frecuentemente la realidad con los sueños, pero no lo voy a decir. Porque es extraño soñar y ver que el Mundo se derrumba y que las personas sólo se limitan a favorecer como ocurre y aprovecharse de ello si se puede. También viene un dios y me llama al Cielo, y eso me jode mucho, porque nunca he creído en el Cielo hasta ahora en sueños. Y tampoco se lo comentaré al psiquiatra católico. Si me hubiera mandado al Infierno me hubiera jodido igual. No cuente tus sueños a nadie es lo que aprendí de Nostradamus. Un tipo muy sensato. Que se les reblandescan los sesos  a los que quieran averiguar sus sueños poéticos. El Mundo se derrumba por más que quiera despertarme, o volver a soñar, según sea. La espiritualidad es una farsa y el misticismo una falsedad si sueñas y ves la misma escena del Mundo. A veces sueño que el Mundo se derrumba.

A VECES SUEÑO QUE EL MUNDO SE DERRUMBA

A veces sueño que el Mundo se derrumba. Que se desvanece suave y paulatinamente bajo un cielo cada día más contaminado. Que se convierte en un sálveme yo primero, y después yo. Pero es un sueño, supongo, al fin y al cabo. Cuando abro los ojos, sin embargo, sigo viendo el mismo sueño como si me persiguiera en vigilia. Por supuesto no se lo voy a contar al psiquiatra. ¿Estamos tontos o qué? Ya sabemos lo que va a pasar. A mi favor diría que confundo frecuentemente la realidad con los sueños, pero no lo voy a decir. Porque es extraño soñar y ver que el Mundo se derrumba y que las personas sólo se limitan a favorecer como ocurre y aprovecharse de ello si se puede. También viene un dios y me llama al Cielo, y eso me jode mucho, porque nunca he creído en el Cielo hasta ahora en sueños. Y tampoco se lo comentaré al psiquiatra católico. Si me hubiera mandado al Infierno me hubiera jodido igual. No cuente tus sueños a nadie es lo que aprendí de Nostradamus. Un tipo muy sensato. Que se les reblandescan los sesos  a los que quieran averiguar sus sueños poéticos. El Mundo se derrumba por más que quiera despertarme, o volver a soñar, según sea. La espiritualidad es una farsa y el misticismo una falsedad si sueñas y ves la misma escena del Mundo. A veces sueño que el Mundo se derrumba.

lunes, 3 de octubre de 2016

"CUANDO UNA COBRA TE MUERDE EN EL BRAZO..."

"...Sólo queda cortárselo".
Y esperar que el veneno no haya penetrado lo suficiente como para matarte. El simbolismo mitológico de la cobra ha inundado el pensamiento de las civilizaciones desde la hebrea a la china o egipcia. Su inquietante figura no ha dejado a nadie indiferente, y sus significados simbólicos divagan desde la imagen de la fertilidad hasta la reencarnación de propio Satanás. Historias. Aquí se trata de la connotación sacada de los bestiarios, esos tratados que asemejan al ser humano las cualidades psicológicas y tácticas emocionales de los animales tan divulgados en la Edad Media y cuyo origen se remontan a lejanas obras literarias de la antigüedad. Un hombre-cobra o una mujer-cobra, que actúa bajo los instintos emocionales que se le atribuyen a dicho reptil. Si te sorprende un humano de tal especie diría que estás jodido. Muy jodido. Suelen morder, pero también escupen a los ojos para cegarte y después devorarte (emocional o socialmente hablando). Suelen pasar desapercibidas y su neurotoxina emocional es letal para el sistema nervioso. Espera con paciencia, estudiando a la presa; busca sus debilidades; y finalmente, despliega su corona para morderte o escupirte. No desfallecen en el intento a no ser que te alejes de su radio de acción. Se acerca sigilosamente sin llamar la atención hasta que te alcanza con su veneno. Cuando quieres reaccionar, si lo haces, ya estás metido en un embrollo emocional o social del que es difícil salir sin daño. Cuando una persona-cobra te muerde sólo queda huir e intentar que su veneno no te llegue al corazón de tus emociones y te haga sucumbir como una presa llena de melancolía. Desearía que tuvieras la suerte de no acabar víctima de su hechizo y terminar  como un número romano más tatuado  en su piel  perdiéndote en la ciénaga de los desencantos emocionales.

"CUANDO UNA COBRA TE MUERDE EN EL BRAZO..."

"...Sólo queda cortárselo".
Y esperar que el veneno no haya penetrado lo suficiente como para matarte. El simbolismo mitológico de la cobra ha inundado el pensamiento de las civilizaciones desde la hebrea a la china o egipcia. Su inquietante figura no ha dejado a nadie indiferente, y sus significados simbólicos divagan desde la imagen de la fertilidad hasta la reencarnación de propio Satanás. Historias. Aquí se trata de la connotación sacada de los bestiarios, esos tratados que asemejan al ser humano las cualidades psicológicas y tácticas emocionales de los animales tan divulgados en la Edad Media y cuyo origen se remontan a lejanas obras literarias de la antigüedad. Un hombre-cobra o una mujer-cobra, que actúa bajo los instintos emocionales que se le atribuyen a dicho reptil. Si te sorprende un humano de tal especie diría que estás jodido. Muy jodido. Suelen morder, pero también escupen a los ojos para cegarte y después devorarte (emocional o socialmente hablando). Suelen pasar desapercibidas y su neurotoxina emocional es letal para el sistema nervioso. Espera con paciencia, estudiando a la presa; busca sus debilidades; y finalmente, despliega su corona para morderte o escupirte. No desfallecen en el intento a no ser que te alejes de su radio de acción. Se acerca sigilosamente sin llamar la atención hasta que te alcanza con su veneno. Cuando quieres reaccionar, si lo haces, ya estás metido en un embrollo emocional o social del que es difícil salir sin daño. Cuando una persona-cobra te muerde sólo queda huir e intentar que su veneno no te llegue al corazón de tus emociones y te haga sucumbir como una presa llena de melancolía. Desearía que tuvieras la suerte de no acabar víctima de su hechizo y terminar  como un número romano más tatuado  en su piel  perdiéndote en la ciénaga de los desencantos emocionales.