sábado, 11 de marzo de 2017

LA REGRESIÓN

Todo vuelve al punto medio. Es el punto de inflexión básico. Es el promedio de logro de cualquier actividad. A partir de ahí estaremos por encima o por debajo de la media en nuestros propios logros. No obstante, y teniendo cuenta muchos factores influyentes en conseguir estar por encima o debajo de la media, hemos de tener en cuenta que, la probabilidad de no repetir resultados es obvia. Es decir, si mejoramos, tendremos más probabilidades a empeorar por redirección a la media; y si empeoramos, tendremos más probabilidades de mejorar por el mismo motivo. En esto se basa el concepto de la regresión. Y es un mecanismo tan inculcado en el inconsciente que puede confundirse con la intuición, pues nuestro cerebro aplica la regresión para determinar probabilidades en casi cualquier ámbito de la vida. La cuestión es que, al mismo tiempo, nuestro cerebro necesita tener una lógica para los procesos en forma de causa-efecto. Y aquí es dónde empieza la confusión. Imagínense que son atletas (yo no podría hacerlo) y están entrenando una técnica concreta. Digamos que tiene una media de logro (X), entonces, cuando logremos mejorar esa media (x+% de logro), nos felicita el entrenador. Pero a la siguiente vez que lo intentamos, empeoramos (X - % de logro). Entonces, el entrenador nos grita desesperado por el retroceso. Y al hacerlo nuevamente, mejoramos. Si observamos este comportamiento de forma asidua, entonces, una aparente lógica nos llevaría a precisar que mejoramos con la recriminación del error por parte del entrenador, y que empeoramos, si nos anima al respecto. Pero la Ciencia nos dice que es al contrario, que hacemos mejor las cosas cuando adquirimos la confianza de nuestros allegados. Es más acertado, pues, imponer el concepto de la regresión probable. Si nos dan a predecir institivamente, nuestro cerebro reaccionará inconscientemente hacia la regresión, pero dejará constancia de una aplicación lógica errónea antes que atribuir el mérito al casi esotérico concepto de la intuición. Para el cerebro todo tienen que tener una explicación razonable (aunque sea en realidad una razón no motivada ). Es un proceso gestalt, sin duda. Una consecuencia de esto es el motivo por el que en los estudios científicos haya un grupo de control que no lleve al error de una interpretación de resultados que sean en realidad  una regresión hacia el azar y las probabilidades.

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